Abril: la pasión por los libros se llama ‘Abril’

Somos un suplemento joven. Nuestra historia no cumple ni dos años. Sin embargo, el proyecto se ha hecho un hueco y un nombre de forma inmediata.

Portadas del cuadernillo literario ‘Abril’.

Álex Sàlmon | Director de Abril

Tengo una ceremonia semanal. Se trata de entrar en los 24 diarios de Prensa Ibérica y descubrir los temas y críticas que se han publicado en todos ellos. La primera vez que lo hice fue cuando me encargaron el proyecto Abril, el suplemento de libros de Prensa Ibérica. Se trató de todo un descubrimiento. Como si de pronto se hiciera realidad, juntando todos los artículos y críticas que se publican en las secciones de Cultura y en los suplementos locales, el mejor equipo de la prensa española.

Somos un suplemento joven. Nuestra historia no cumple ni dos años. Sin embargo, el proyecto se ha hecho un hueco y un nombre de forma inmediata. La denominación hizo mucho. Ya he contado en más de una ocasión que apareció de la improvisación del periodista Juan Cruz. Pensamos en el equipo que el nombre es mágico. Claro que, además, se trata del mes más literario que existe: Abril. Las ferias de libros por toda España se realizan justo esos días. Además de un precioso nombre de mujer, es el mes en que se entrega el Cervantes y se celebra Sant Jordi.

Junto al nombre, también tuvimos muy claro que la publicación está concebida como un relato en sí mismo. Se trata de una composición creativa que se acerca al mundillo editorial desde todos los puntos de vista. La entrevista, el reportaje, la crítica, el pensamiento y análisis, los diferentes enfoques profesionales que existen, las librerías o el negocio editorial. Todos configuran una radiografía de contenido y concepto del momento por el que pasa el sector.

Y lo hacemos a través de los mejores periodistas culturales del país, así como filósofos, sociólogos, fotógrafos o ilustradores. El listado estremece. Ricardo Menéndez Salmón, Jaime Siles, Juan Tallón, Darío Villanueva, Álvaro Pons, Laura Barrachina, Aloma Rodríguez, Biel Mesquida, Jose María de Loma, Gonzalo Torné, Javier García Rodríguez, Ricardo Baixeras, Marta Marne, Miguel Munárriz, Saray Encinoso, Tino Pertierra, Joan Carles Martí, Malcolm Otero Barral, Luis M. Alonso, Àngels Gregori son sólo unos cuántos de la familia de Abril.

Podemos estar equivocados, pero nos movemos a través de varias ideas que no son habituales en los suplementos de libros. La primera es que intentamos huir de los momentos álgidos de promoción. Así que nuestras entrevistas o perfiles (un acercamiento más humano a los autores), no se publican coincidiendo con la presencia continuada en los medios de comunicación, sino cuando están más relajados y conscientes de sus obras. La segunda premisa es que un libro debe tener una larga vida y no los dos meses posteriores a su aparición. Así llegamos a publicar críticas o reseñas nueve meses después de su salida.

Una de las señas de identidad de Abril son sus entrevistas. Juan Cruz, Inés Martín Rodrigo, Elena Pita y Mariana Sández son básicamente los cuatro periodistas que desmenuzan las entrañas de los autores. No es tarea fácil. Sobre todo, porque no se trata sólo de hablar de su última obra, sino de toda su carrera. Siempre son la portada. Un retrato. Un primer plano, como dice nuestro director de arte, Jorge Martínez, en el que se vean los poros del protagonista. A Jorge se le debe gran parte del éxito de este suplemento. Su diseño es diáfano, elegante, moderno, sencillo, alejándose de la habitual masificación de letras de unas páginas que se dedican a eso, a las letras. Si a ello le añadimos el trabajo de Sara Martínez e Inma González, junto al coordinador del hub de Cultura, Jacobo de Arce, el equipazo queda resuelto como un lujo profesional.

El éxito de Abril radica en la ilusión. La primera llegó de nuestros editores, Javier Moll y Arantza Sarasola, presidente y vicepresidenta de Prensa Ibérica. Sin su devoción por los libros no existiría este proyecto. La segunda ilusión es de los que lo hacemos posible. Cada semana, un reto fascinante.