Rogelio Garrido | Director de Faro de Vigo

Rogelio Garrido | Director de Faro de Vigo

Faro de Vigo | Crónica de un decanato: de la imprenta al mundo

170 años de historia, 37 de ellos ligados a Prensa Ibérica, convierten a FARO DE VIGO en uno de los mejores ejemplos de cómo el periodismo útil, honesto, plural y comprometido con un territorio, Vigo

Niños participantes en el proyecto ‘Faro da Escola’

Niños participantes en el proyecto ‘Faro da Escola’ hojeando algunos de los ejemplares que ellos mismos elaboraron.

Pocas profesiones tan presentes en la sociedad son, en ocasiones, tan desconocidas en su intrahistoria como la del periodismo. Sacar cada día un periódico con cientos de informaciones es el trabajo de profesionales muy diversos que, sin embargo, funcionan como un perfecto engranaje. Si multiplicamos este desafío por seis nos dará como resultado la tarea a la que se enfrenta la redacción de Faro de Vigo cada día.

Porque de las rotativas de Chapela salen cada noche seis diarios diferentes: la edición general y cinco ediciones (O Morrazo, Pontevedra, Arousa, Ourense y Deza-Tabeirós-Montes).

En 1983, la redacción de Ourense fue la avanzadilla en esta expansión por todo el sur Galicia. Le siguieron Arousa (1993), Pontevedra (1993), O Morrazo (1998) y Deza (1999). Entre medias, un hito extraordinario con el que Faro inauguraba una nueva y próspera etapa: el 2 de octubre de 1986 el decano de la prensa nacional pasaba a formar parte del grupo editorial Prensa Ibérica.

Sin duda, este hecho fue determinante para el crecimiento del periódico, siempre fiel a sus principios fundacionales de lealtad con sus lectores, pero maximizando los criterios editoriales del nuevo grupo: defensa a ultranza de la independencia periodística, pluralismo, modernidad y objetividad.

Además de la modernización tecnológica, Faro avanzó desde entonces en un proyecto más global, con iniciativas como la del Club Faro (1992), un foro de opinión y punto de encuentro de la sociedad por el que ya han desfilado premios Nobel, Cervantes, Oscar cinematográficos. Junto al Club despliega numerosos proyectos e iniciativas vinculadas a la educación, a la cultura, el deporte, a la mujer, al medio ambiente… Faro aspira a ser el altavoz de todos y llegar a todos. Su vocación de centralidad y transversalidad es irrenunciable.

Sin embargo, contar con 170 años de historia permite echar la vista mucho más atrás. Tanto como hasta un 3 de noviembre de 1853. Ese día culminaba el proyecto soñado por José Carvajal Pereira y compartido por Joaquín Yáñez Rodríguez y José María Posada Pereira: ese día el primer Faro salía a la calle, una hoja volandera de cuatro páginas impresa en el pequeño taller tipográfico propiedad de Ángel de Lema y Marina.

Desde entonces, Faro se convirtió en referente informativo ineludible durante tres siglos. En sus páginas se contó el hundimiento del Titanic, la guerra de Marruecos, la guerra de Cuba, la dictadura de Primo de Rivera, la proclamación de la Segunda República, la Guerra Civil o el golpe de estado del general Franco. Las firmas de Álvaro Cunqueiro, Fernández del Riego o Celso Emilio Ferreiro formaron parte de la nómina del diario en una época en la que salirse de los dictámenes del régimen era un absoluto ejercicio de libertad. Junto a ellos, Faro contó y sigue contando con una nómina de escritores y periodistas extraordinaria.

Precisamente, la muerte del caudillo, la transición y la consolidación de la democracia se dieron la mano con la información de proximidad, buque insignia de Faro. Fue finalmente en 1982, tras el cierre del Diario de Barcelona, cuando adquiere el título honorífico de periódico decano de la prensa española.

Desde la perspectiva de hoy, en la era de internet y la inteligencia artificial, cuesta figurarse las condiciones de trabajo en pleno siglo XIX. Quizá unos datos basten para aproximarse a la épica de la época: el telégrafo llegó a la ciudad cuatro años después del lanzamiento de Faro, la luz eléctrica se inauguró en la ciudad allá por 1896, es decir, cuatro décadas después de que el periódico comenzase a editarse. Tan solo siete años antes habían llegado los primeros -y contados- teléfonos.

Si la cabecera siempre ha sido pionera en cobertura informativa, no lo ha sido menos en cuanto a la tecnología. Pocos podían imaginar que la humilde prensa usada en el 1853 terminaría convirtiéndose en una gigantesca rotativa fruto de la más avanzada tecnología japonesa.

Y llegó la digitalización

Si cuando García Márquez allá por el 1996 hablando del mejor oficio del mundo reconocía lo «incompresible» y «voraz» de una profesión «cuya obra se acaba después de media noticia», el protagonismo de las TIC ha elevado esa tensión por la primicia, la inmediatez y la actualización de los contenidos.

Esos seis faros que diariamente salen de la imprenta se han vuelto a multiplicar con la edición digital hasta convertirse en un periódico que nunca cierra su edición: está abierto a los lectores las 24 horas de los siete días. El rigor y la inmediatez siguen marcando el rumbo de una web que no ha dejado de crecer.

Todos los esfuerzos depositados en farodevigo.es se reflejan en su audiencia. En los diez últimos años el promedio de usuario mensuales que se conectan a la edición digital se ha multiplicado por seis, superando los 9,5 millones según Google Analytics.

En julio de 2022 se convertía por primera vez en la web informativa gallega más leída según el Comscore, auditor oficial de prensa digital en aquel momento. En marzo de este año batía su propia marca con más de 7,5 millones de navegadores mensuales según el mismo medidor.

Las redes sociales se han vuelto otro pilar fundamental. Los perfiles de Facebook, Twitter e Instagram de la cabecera llegan a 328.000, 186.000 y 73.000 seguidores, lo que supone un incremento de un 14%, 11% y 21 %, respectivamente, en los últimos dos años. También aumenta la presencia en espacios más profesionales como LinkedIn con un crecimiento del 52% hasta los 15.000 miembros de la comunidad o Telegram, cuyo canal cuenta con casi 8.000 participantes.

La crónica del decano, como esas vidas que se viven plenamente, es la historia intensa marcada por un principio fundacional: la defensa de un territorio. Con información honesta, opinión plural y análisis sosegados. Así hemos trabajado durante 170 años. Con aciertos y errores. Celebrando éxitos colectivos e individuales y también compartiendo decepciones y fracasos. Y así lo seguiremos haciendo, porque 170 años después, Faro de Vigo redobla su compromiso por estar ‘Aquí siempre contigo’.