Gonzalo Martínez Peón | Director de La Nueva España

Gonzalo Martínez Peón | Director de La Nueva España

La Nueva España: todo lo que nos une a los asturianos

El periódico líder de Asturias, tanto en papel como en web, lleva más de 25 años entre los diez grandes de la prensa española

lne.es cuenta con 1.091.159 usuarios únicos de media al día.

lne.es cuenta con 1.091.159 usuarios únicos de media al día, unos cuantos miles más que habitantes tiene el Principado.

Todo lo que nos une. Este es el lema de la campaña de marca que acaba de lanzar La Nueva España. Pero también una de las claves de su éxito. Mostrar los valores compartidos que pueden hacer una Asturias mejor, aquello que nos une, es un propósito central para todos los que hacemos La Nueva España. Pero además a los asturianos nos une el periódico. Solo así puede entenderse que el diario lleve más de 25 años entre los diez grandes de la prensa española, primero en su edición de papel y ahora también en la digital, a pesar de atender a una pequeña región del norte de España con apenas un millón de habitantes.

La historia de La Nueva España es la de un éxito compartido con sus lectores. El asturiano es un pueblo orgulloso de su región y con fama de ser un poco «grandón». Somos Paraíso Natural por la belleza de nuestro entorno. También somos una región de emigrantes. Estamos repartidos por todo el mundo y transmitimos nuestra asturianía de generación en generación. No hay celebración internacional sin una bandera asturiana. Da igual que sea un concierto de rock en Atlanta o un campeonato de judo en Japón, en la grada siempre aparece un asturiano con su bandera. Este amor a la tierra nos lleva a interesarnos por todo lo que ocurre en la región o por los éxitos y desventuras de los asturianos repartidos por el mundo.

El vínculo de los asturianos con lo que pasa en su comunidad, y con el medio de comunicación que lo cuenta, es tan fuerte que la edición digital de La Nueva España contó en los últimos doce meses con 1.091.159 usuarios únicos de media al día, según Google Analytics, unos cuantos miles más que habitantes tiene el censo de la región.

Esta fidelidad de los asturianos con el periódico viene de antiguo. Fundado en plena Guerra Civil, el 12 de diciembre de 1936, enseguida se convirtió en el más vendido a pesar de su identificación con el Movimiento en una región donde la izquierda tenía un fuerte arraigo. La privatización de la prensa estatal por el primer gobierno de Felipe González llegó en un momento en el que el diario sufría un ligero declive iniciado en los años finales del franquismo. Javier Moll y su esposa, Arantza Sarasola, presidente y vicepresidenta de Prensa Ibérica, se hicieron con La Nueva España en subasta pública el 21 de febrero de 1984. El periódico inició una revolución informativa y tecnológica con José Manuel Vaquero confirmado como director. La redacción se rejuveneció e incorporó a periodistas como Melchor Fernández e Isidoro Nicieza, que serían sus siguientes directores y liderarían el crecimiento del diario durante las siguientes décadas.

A comienzo de los años noventa, el periódico fue pionero en Asturias en la puesta en marcha de ediciones comarcales que permitían combinar la mejor información tanto regional como local, la más cercana a cada uno de los lectores, sin olvidar lo que sucede en España y en el resto del mundo. Una fórmula de éxito refrendado año a año hasta hoy por la fidelidad inquebrantable de los asturianos. Tras la primera edición en 1991 para Avilés y Comarca, el periódico fue abriendo otras hasta cubrir toda la región. Ahora cuenta con cinco. Además de la de Avilés, La Nueva España publica cada día las ediciones de Oviedo, Gijón, Las Cuencas y General, esta última para el resto de Asturias.

Poco antes del cambio de siglo, en enero de 1999, el periódico daba un nuevo salto. Dejaba de ser un medio de comunicación exclusivamente en papel para lanzar su edición digital, ofreciendo desde ese momento parte de sus contenidos informativos en la web. Desde entonces su crecimiento ha sido continuo y espectacular, tanto en contenidos como en audiencias, sobre todo en la década pasada, con Ángeles Rivero como directora. Si el primer mes de funcionamiento de esta edición digital sólo unos pocos cientos de usuarios accedieron a lne.es, el pasado septiembre alcanzaba los 6,3 millones de usuarios diferentes, según certificó GfK, la empresa auditora de referencia en el sector.

Detrás de estos resultados está un grupo de casi un centenar de periodistas, con una red de redacciones en Oviedo, Gijón, Avilés y Langreo y corresponsales distribuidos por toda la región. Todos ellos elaboran más de 73.000 noticias al año, así como más de 2.700 vídeos y más de 55.000 publicaciones en las redes sociales. A lo largo de los últimos doce meses, los lectores entraron 471,2 millones de veces en la web de La Nueva España para leer 777,5 millones de páginas. Si una persona quisiera leer eso mismo debería pasarse 1.464 años ante la pantalla sin un segundo de respiro.

Aunque la gran mayoría de los lectores viven lógicamente en España, a lo largo de los últimos doce meses más de tres millones de usuarios de nuestra web llegaron desde los Estados Unidos y más de dos millones desde Argentina y México.

Muchos de estos lectores procedentes de América buscan la información hiperlocal, el vínculo con sus raíces asturianas. La Nueva España volvió a innovar con estas noticias de proximidad en 2021 al lanzar la primera edición local nativa digital de la prensa regional. Conscientes de que los asturianos demandan tanto un periódico tradicional en papel que llegue a sus kioscos cada mañana como una web que informe de forma instantánea, pero sin perder el rigor al que están acostumbrados, el periódico decidió potenciar la información que ofrecía de Siero con una edición en internet que se actualiza las 24 horas del día. El éxito de esta fórmula llevó al lanzamiento el año pasado de otras dos ediciones digitales dedicadas a Llanera y a Villaviciosa, a las que seguirán otras en los próximos meses como muestra del compromiso del periódico con su territorio. Para seguir contando todo lo que nos une. Para seguir siendo todo lo que nos une.