Las crónicas: un impulso al periodismo hiperlocal y la capilaridad territorial

Las 66 ‘crónicas’ que en la actualidad edita Prensa Ibérica son expresión de su firme apuesta por el periodismo de mayor proximidad

Las crónicas de Prensa Ibérica atestiguan hoy todo lo dicho desde hace 45 años.

Alejandro Sopeña | Director de Nuevos Proyectos

Nacen del mismísimo corazón de Prensa Ibérica, se desarrollan al abrigo de la implantación local de nuestro grupo, crecen por el empeño en llegar cada día a más lectores y se multiplican gracias a la firme decisión de estar cada vez más cerca de todos y cada uno.

Son Las Crónicas, la más decidida apuesta de Prensa Ibérica para hacer todavía más real una de las grandes máximas de este grupo: el «hiperlocalismo».

Es la palabra mágica que hace aparecer ante nosotros el futuro más cercano. La fórmula que permite expresar cómo queremos navegar en las singladuras presentes y por venir.

Porque donde muchos creen que no hay hueco para casi nada, nosotros vemos un mar de oportunidades.

Y no somos nuevos, ni empezamos de cero.

El hiperlocalismo lleva años siendo el motor de muchos de nuestros proyectos. Y cuantos más hacemos, más convencidos estamos.

Por eso hoy tenemos 66 Crónicas de distribución gratuita repartidas por casi toda la geografía española.

En papel y en digital. Porque como siempre en esta casa, aprovechamos el pasado para trabajar el presente y lanzarnos hacia el futuro.

Y así ponemos cada mes más de 300.000 ejemplares en la calle. Y estamos llegando ya a 5 millones de visitantes únicos en la red.

Con la fórmula ganadora de hacer periódicos cercanos, empeñados en formar parte del día a día de sus gentes y formados por redacciones profesionales con vocación de generar sentimiento de pertenencia.

Desde pueblos pequeños hasta comarcas. En importantes municipios o en barrios y distritos de grandes ciudades.

Porque el hiperlocalismo de nuestras Crónicas se traduce en contar cómo late y cómo siente la gente de nuestros pueblos.

Con objetivos tan periodísticos como sociales.

Informamos con vocación de ser nexo de unión entre la calle y las instituciones, estrechando lazos entre los vecinos y las autoridades que se preocupan por mejorar sus vidas.

Trabajamos la información para ser vehículo vertebrador de una sociedad que cada día está formada por personas más diversas pero con muchos intereses comunes.

Seleccionamos vivencias para ayudar a la integración de los nuevos vecinos descubriendo sus peculiaridades y convirtiendo en atractivas sus diferencias, siempre complementarias y enriquecedoras.

Queremos devolver a la actualidad las raíces de nuestros pueblos, barrios y comarcas. Porque en nuestro orgulloso pasado están las llaves de un futuro esperanzador.

Buceamos en lo cotidiano para mantener viva la llama de la convivencia y «hacer familia», poniendo cara a las extraordinarias historias de las que probablemente solo nos separan unas finas paredes o unas estrechas calles.

Queremos ayudar a construir «pueblo» y descubrir los talentos ocultos de nuestras abuelas y nuestros abuelos, de nuestras niñas y niños.

Porque con ellos y con todos queremos ayudar a dinamizar la vida social y cultural aprovechando los muchos valores escondidos de quienes viven a nuestro lado.

Y todo ello lejos de la crispación y el enfrentamiento, que solo destrozan la comunidad.

Las Crónicas de Prensa Ibérica, nuestras Crónicas, son un vecino más que desde la versión digital o de papel se suma a las conversaciones del patio de vecinos, de la acera o del bar.

La fórmula se llama «Periodismo Popular de Calidad».

Periodismo porque eso es lo que sabemos y queremos hacer.

Popular porque está pensado para todos los públicos. Y a todos llegamos desde la web, las redes sociales o la edición gratuita de papel que se distribuye en el buzón, en mano o en lugares de reunión.

De calidad, porque siendo de Prensa Ibérica no puede ser de otra manera.

En contacto con autoridades y agentes sociales para llevar a los ciudadanos las iniciativas y novedades que mejoren su vida.

66 Crónicas de Prensa Ibérica atestiguan hoy todo lo dicho desde hace 45 años. Y al menos otras tantas están deseando nacer lo antes posible.