Marc Marcé | Director de Regiò 7

Marc Marcé | Director de Regiò 7

Regiò 7: un periódico en todas las olas

‘Regió7’ estuvo en la primera ola de medios en catalán nacidos en la transIción, y ha mantenido ese carácter pionero en todos los grandes cambios del sector

La edición ‘online’ de ‘Regió7’, nacida en enero de 1996, estuvo entre las pioneras de Cataluña.

La edición ‘online’ de ‘Regió7’, nacida en enero de 1996, estuvo entre las pioneras de Cataluña.

Regió7 y Prensa Ibérica han tenido vidas paralelas. El periódico cumple 45 años el 30 de diciembre de 2023. Aunque por los pelos, nació en 1978, el mismo año que el grupo al que pertenece. Regió7 forma parte, por tanto, de la ola de medios de comunicación creados con la naciente democracia, antes de que ésta estuviera completamente articulada, una ola de la que Prensa Ibérica fue también protagonista.

El diario nació antes de que se hubiera votado el Estatut de Catalunya, y antes de que se hubiera desplegado ninguna política de promoción y normalización del catalán, un trabajo que hicieron, antes que las instituciones, medios de comunicación como Regió7, que enlazaron con la riquísima prensa en catalán anterior al franquismo, pero con toda la incertidumbre que generaba poner en circulación medios en una lengua que llevaba casi cuatro décadas sin lectores de prensa.

Ese momento fundacional, en que el periódico estuvo en la vanguardia del progreso de la sociedad catalana, marcó lo que ha sido, posteriormente, uno de los rasgos característicos de la publicación: la capacidad de intuir lo que venía para anticiparse y situarse en primera línea de las tendencias de futuro.

Lo hizo al nacer en ese momento, pero también en todo su desarrollo posterior. Lo hizo al definir su territorio: en 1978, la Cataluña central era solamente una realidad comercial, las tres comarcas que formaban el mercado natural de la ciudad de Manresa, y nada quedaba ya de los proyectos de la Generalitat republicana de crear una unidad administrativa nueva que incluiría las comarcas del Bages, el Berguedà y el Solsonès. Regió7 se avanzó en la articulación de su propio territorio, y contribuyó decisivamente a crearlo, una realidad humana y geográfica que, posteriormente, ha sido tibiamente reconocida en la organización de la Generalitat por veguerías. Lo volvió a hacer al ser el primer periódico no metropolitano que informatizó su proceso de producción, a mediados de los ochenta, y al ser uno de los primeros en disponer de una planta de impresión propia plenamente adaptada a las necesidades de los periódicos de la nueva generación. Lo hizo nuevamente al ser de los primeros en adaptar su cadena de trabajo a las nuevas tendencias de diseño de finales de esa década, con una presencia creciente del color y donde el diseño pasaba a ser el punto de partida del trabajo periodístico para ofrecer una publicación más atractiva, dinámica y comprensible.

Y de nuevo se avanzó, en enero de 1996, cuando lanzó una de las primeras ediciones online de Cataluña, anterior incluso (por unas semanas) a la de The New York Times. En ese momento pionero todavía no lo sabíamos, pero estábamos poniendo la primera piedra de un ondulante proceso que nos ha llevado a trasformar la publicación de pies a cabeza, no solo físicamente, sino también conceptualmente.

Regió7 y Prensa Ibérica se encontraron cuando ese proceso empezaba a entrar en su fase de aceleración. El grupo adquirió la cabecera -propiedad entonces de medio millar de pequeños accionistas- y su planta de impresión en 2006, un momento en el que la publicación en internet empezaba a ser ya un reto perentorio para todas las publicaciones y en el que ya empezaban a ser muy populares los smartphones, pero que no sabíamos que era la antesala del gran salto adelante: la aparición, justo un año después, del iPhone, el dispositivo que lo cambió todo.

La incorporación de Regió7 a Prensa Ibérica supuso para el periódico la posibilidad de acceder al enorme capital de experiencia y conocimiento generados por medios líderes y de larga trayectoria, y le aportó la solidez de una empresa de alta solvencia. Fueron elementos esenciales para emprender el camino hacia la digitalización total, un proceso que empezó a ritmo de vals y que ha habido que culminar con un rock’n’roll acelerado, impulsado por la rapidísima transformación que han vivido tanto el mercado de los medios de comunicación como los usos y hábitos de los ciudadanos. Y el proceso continúa, porque el cambio rápido y permanente se ha convertido ya en el contexto normal del trabajo periodístico.

El Regió7 de 2023 resultaría fascinantemente sorprendente para un lector que hubiera sido criogenizado en 1978 y fuera descongelado hoy. Esa persona hipotética amanecería en un mundo que le resultaría en parte desconocido, y una de las cosas que más le sorprenderían sería ver hoy su periódico en una pantalla, actualizado cada pocos minutos, disponible en un teléfono pero también publicado en papel, con una calidad estética que seguramente le dejaría boquiabierto. Pero seguramente le satisfaría mucho descubrir que se trata del mismo periódico que él vio nacer, impulsado por la misma voluntad de ofrecer a las comarcas de la Cataluña central un medio de comunicación profesional, en catalán, independiente y libre, que es para ese territorio una voz, un espejo y un escenario de debate, proyectado ahora a cualquier rincón del mundo por una tecnología a la vez inquietante y mágica. Y le gustaría saber que es el periódico líder en ese ámbito, tanto en papel como en digital, y que continúa con la misma vista puesta en el futuro que le ha guiado desde aquellos tiempos en blanco y negro hasta un presente trufado de peligros, pero también fascinante y lleno de color. De la vieja ola a la más nueva. Un presente y un futuro en el que este periódico va a ser más necesario que nunca.